miércoles, 23 de abril de 2014


Se conoce como trueque al intercambio de bienes y servicios por otros bienes y servicios sin que se utilice dinero para completar la transacción. Para acceder a un trueque, dos partes deben aceptar un contrato denominado permuta.
El trueque apareció hace aproximadamente 10 milenios, durante el neolítico, junto con las primeras incursiones del ser humano en la agricultura y la ganadería. Gracias a haber dejado atrás la caza, propia del paleolítico, para convertirse en una especie productiva, el hombre comenzó a gozar de un excedente en sus alimentos, un porcentaje que no era necesario consumir inmediatamente.
También comenzó a desarrollarse el concepto de división del trabajo, para lo cual era necesaria una organización que asegurara la producción de excedente de forma constante, de manera tal que todos los trabajadores no tuvieran que dedicarse a las mismas tareas.